¿Estoy escribiendo bien mis Ejercicios de Creación? La respuesta te la da tu Inteligencia Sensitiva por Maru Orozco

Cuando empezamos a escribir nuestros Ejercicios de Creación nos surgen dudas de si lo estamos haciendo bien. Muchos de nosotros aprendimos de niños que equivocarse está mal, y que debemos hacer las cosas perfectas desde el primer intento. Esto nos lleva en ocasiones a decidir que es mejor no escribir los ejercicios para evitar equivocarnos. Es un miedo grabado en nuestras células y del cual rara vez somos conscientes. La mente simplemente desvía nuestra atención a otras actividades o pensamientos y dejamos para después, o incluso renunciamos a, esta importante labor creativa.

 

Nuestro sistema cuenta con lo que denominamos inteligencia sensitiva. Esta inteligencia se experimenta a menudo como sensaciones, emociones o energías que recorren el cuerpo.  Seguramente alguna vez has experimentado algo así como un golpe en el estómago, una sensación de vacío en el estómago, escalofríos repentinos, una sensación de expansión y felicidad o un destello intuitivo.

 

Al buscar palabras o frases para incluir en los Ejercicios de Creación, tu sistema puede proporcionarte sensaciones, emociones, energías, e incluso palabras que surgen de la nada, y que simplemente suenan y se sienten bien. Nosotros nos referimos a estas manifestaciones de inteligencia sensitiva como indicadores de resonancia.  Cada persona tiene un conjunto de indicadores de resonancia personales más o menos constante.  Poniendo atención a estas sensaciones aprenderás cómo tu sistema en particular registra la resonancia. Con la práctica te darás cuenta que estos indicadores de resonancia te dicen qué está “bien” en tus Ejercicios de Creación con mayor claridad que cualquier idea que tu mente pueda presentarte.

 

Lo que buscamos al escribir los Ejercicios de Creación es restablecer y fortalecer nuestra conexión con la Creación, y para ello es fundamental utilizar únicamente palabras resonantes.  Por palabras resonantes nos referimos a aquellas que son agradables, armoniosas, que enriquecen y generan vida, y que puedes identificar con ayuda de tu inteligencia sensitiva.  Le estás informando a la Creación exactamente lo que te gustaría hacer, ser o tener en tu vida.

Consideremos el siguiente ejemplo:

 

C1 Ansiar triplicar mis ingresos mensuales crea angustia y estrés.

 

Lo que vemos aquí es que, en este momento, pensar en triplicar tus ingresos te genera angustia y estrés, y estas palabras no reflejan o resuenan con armonía y bienestar. No ayudan a generar esos ingresos, ¿o sí?  Esto no es lo que tú quieres transmitirle a la Creación que quieres en tu vida.  Podemos entonces transformar esta oración a:

 

C1 Ansiar triplicar mis ingresos mensuales crea prosperidad en mi familia.

 

Suena mejor, ¿no crees? Sigamos:

 

Crear prosperidad en mi familia sostiene y mantiene poder salir de vacaciones sin endeudarnos.

 

¿Cómo resuena ‘sin endeudarnos’ en tu sistema?  Esta frase sigue estando enraizada en el paradigma de la escasez. ¿Qué tal usar esta otra frase?

 

Crear prosperidad en mi familia sostiene y mantiene poder salir de vacaciones con holgura.

 

Completemos ahora la recursión:

 

Sostener y mantener poder salir de vacaciones con holgura encarna armonía en las relaciones familiares.

 

La recursión completa entonces tiene una alta resonancia:

 

C1 Ansiar triplicar mis ingresos mensuales crea prosperidad en mi familia.

Crear prosperidad en mi familia sostiene y mantiene poder salir de vacaciones con holgura.

Sostener y mantener poder salir de vacaciones con holgura encarna armonía en las relaciones familiares.

 

Espero que esta información te reafirme en tu compromiso para escribir tus ejercicios diariamente.

¿Necesitas aclarar dudas? ¿Requieres de más ejemplos o acompañamiento personal?

 

Contáctame y con gusto lo revisamos.